Buscar en este blog

miércoles, 14 de mayo de 2014

Don Miguel de Mañara

Don Miguel de Mañara (1627-1679) es un insigne personaje Sevillano, nacido de familia rica en el palacio de Levíes, situado en el Barrio San Bartolomé. Las leyendas, que no se corresponden con la realidad, cuentan que este personaje fue en su juventud, un gran seductor y con una vida de pecados, hasta que contrajo matrimonio y  fue al morir su esposa cuando su vida cambió por completo, centrándose en la religión y la dedicación absoluta a los pobres, período en el que destaca su papel en el Hospital de la Caridad al que donó gran parte de su fortuna y del que fue hermano mayor. Esta figura de seductor es la que según algunos, inspiró al famoso Don Juan Tenorio, y además aparece recogida en los versos de Antonio Machado en su obra campos de Castilla:

"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierra de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.


Ni un seductor Mañara ni un Bradomín he sido
-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-;
mas recibí la flecha que me asignó Cupido
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario."

La realidad sobre este personaje es que desde pequeño recibió una profunda educación religiosa, puesto que su padre estaba muy implicado en la iglesia, al igual que él desde joven, aunque si es verdad que fue cuando murió su mujer cuando más se volcó. La mala fama que conforma la leyenda es debida a las difamaciones de muchos influyentes y poetas de la época que quisieron ensuciar la imagen de este noble sevillano para evitar su beatificación. Para ello se apoyaron en la "confesión" que escribió
el mismo Mañara antes de su muerte para espíar sus pecados, en una simple muestra de humildad que le costó una mala reputación. Actualmente, cuenta con mayor reconocimiento y en su honor hay un monumento en el jardín colindante con el teatro de la Maestranza y una estatua en la parte del Palacio de San Telmo que da a la calle Palos de la Frontera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario